Hablando de usuarios de Internet, podríamos decir que hay básicamente dos tipos: los fanáticos (quienes ven en el internet la oportunidad de conectarse con todo el mundo, de compartirlo todo, de hacer realidad sus sueños y de mejorar su calidad de vida) y los paranoicos (quienes ven el Internet como un gran control, un ente superior que lo sabe todo, lo ve todo y lo usa todo en nuestra contra). A ambos los puse en la categoría de usuarios, porque ya el Internet es una necesidad, y aunque algunos se sientan muy inseguros usándolo, lo más probable es que tengan que hacerlo regularmente. La verdad es, que aunque seguramente se encuentran usuarios que pertenezcan a uno de los extremos, la mayoría de nosotros nos ubicamos en algún punto intermedio.
La realidad que se refleja en el
documental “El Precio de lo Gratuito” no hace otra cosa que reforzar la idea de
que los paranoicos podrían tener la razón, y si bien el Internet nos ofrece una
cantidad de ventajas impensables, nos cobra carísimo por acceder a ellas. Los
usuarios de Internet somos el público objetivo y el producto, así que las
empresas que trabajan en la web, tienen todo para ganar, sobre todo porque
nosotros mismos les proporcionamos toda la información que necesitan. Me viene
a la cabeza un video
que posteé aquí en el blog hace unos días, de un hombre que lee la mente de las
personas, y sabe información muy privada y muy detallada de los que lo visitan.
Aconsejo verlo, para entender un poco el alcance y el poder que tiene el
Internet sobre nosotros.